sábado, 12 de abril de 2014

Cuando leer es pecado


Para Paulette Petras la lectura de un cuento de hadas es una tortura intolerable. Prefiere la realidad incómoda a la ficción que nos hace felices: prefiere Dostoievski a Dickens; Céline a Proust; Onfray a Sartre; o, dicho de otra manera, cada desviación de la verdad le parece un pecado estético.

sábado, 15 de marzo de 2014

Vila-(me) Matas suavemente


De todos los sitios donde sentarse a escribir cada mañana, Paulette Petras no eligiría nunca un restaurante chino, como hace el protagonista de Kassel no invita a la lógica. A ella, al menos, el olor a salsa agridulce filtrándose por todos sus poros no le invita a la escritura, ni siquiera a la digestión, como las penalidades melancólicas de Vila-Matas.

viernes, 7 de marzo de 2014

Segundas oportunidades


Paulette Petras no cree en las segundas oportunidades, porque después de la segunda aguardamos a la tercera, a la cuarta, a la quinta y así sucesivamente. El camino más recto para alcanzar un objetivo pasa por Virgilio: "Quienes pueden, pueden porque piensan que pueden".

domingo, 26 de enero de 2014

sábado, 18 de enero de 2014

¿Puedo ser tu color favorito?


Cuando era pequeña, Paulette Petras soñaba con ser la heroína de una gran novela de aventuras, hasta que leyó La vida instrucciones de uso de Georges Perec. Se apuntó el nombre en la palma de la mano, buscó su dirección y le escribió: ¿Puedo ser tu color favorito?.

sábado, 4 de enero de 2014

Cualquier Nobel pasado fue mejor


Paulette Petras se ha hecho 3 promesas para el 2014:
1) No volver a leer a Mario Vargas Llosa
2) No volver a leer a Mario Vargas Llosa
3) Cumplir al menos una de las dos primeras

lunes, 30 de diciembre de 2013

Lecturas nocturnas


A Paulette Petras le gusta la Odisea porque percibe el sudor de un hombre que vuelve a casa, al igual que en Jane Eyre siente el miedo de una mujer y su esperanza.


domingo, 8 de diciembre de 2013

Felicidad clandestina


A Paulette Petras la confunden a menudo con Clarice Lispector y Silvia Plath y aunque es consciente de que ella está viva, no puede dejar de sentir una felicidad clandestina por saberse muerta a los ojos de los demás.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Autorretrato


Cuando Paulette Petras leyó Autorretrato de Eduard Levé sintió un gran alivio al comprobar que no era la única persona que pensaba: "Me pone contento estar contento, me pone triste estar triste pero también puedo ponerme contento por estar triste y triste por estar contento". 

sábado, 16 de noviembre de 2013

El señor Henri


Paulette Petras sueña con mudarse al barrio de los artistas de Gonçalo M. Tavares y tomarse todos los domingos un vaso de absenta con el señor Henri pero los sueños lo mismo que vienen luego se van, aunque nunca se había sentido mejor.



sábado, 9 de noviembre de 2013

La vida simple


A Paulette Petras le resulta difícil hacer cualquier cosa que hagan los demás. Está convencida de que "escalar montañas es como el resto de cosas en la vida solo que más simple y seguro" (Charles Montagne).

sábado, 2 de noviembre de 2013

Los amantes del Pont-Neuf


Desde que vio Los amantes del Pont-Neuf, a Paulette Petras le gusta demorarse en los puentes como si fuesen la verdadera meta del trayecto, en lugar de simples paréntesis de tránsito entre una orilla y otra. 

sábado, 26 de octubre de 2013

Café con leche


Siempre que Paulette Petras tiene una recaída se mete en la cama con Julio Cortázar: "Cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído, si por la mañana estamos tan bien, tan café con leche y no podemos medir hasta dónde hemos recaído" (Me caigo y me levanto).

sábado, 19 de octubre de 2013

Canadá


A Paulette Petras le gustaría llamar por teléfono a Richard Ford para decirle que comparte su visión de la fatalidad: "Aquello que somos capaces de imaginar como lo peor nunca es lo peor posible" (Canadá).

domingo, 13 de octubre de 2013

Enemigos íntimos


Paulette Petras adora a los maestros en el arte de pensar contra sí mismos, como Nietzsche, Baudelaire o Dostoievksi, que en sus sueños subterráneos sólo concebía el amor como una lucha, como el protagonista de Memorias del subsuelo.

domingo, 6 de octubre de 2013

Un asesino dentro de mí


Paulette Petras lleva años esquivando leer la trilogía Millenium de Stieg Larsson porque los escritores de novela negra son como esas viejas maniáticas que ven en todo desconocido un asesino, a pesar de que para Cioran era inimaginable un individuo que no tuviera un alma de asesino.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Mansiones verdes


Paulette Petras admira a las heroínas de Jane Austen, siempre de fiesta en fiesta en suntuosas mansiones verdes, evaneciéndose de su pobreza y honestidad, a merced de los héroes y los canallas. 


sábado, 21 de septiembre de 2013

La señora M.


A Paulette Petras la obra de Kjell Askildsen le parece un iceberg, no porque la deje fría, sino porque lo más gigantesco está oculto. Uno de sus mejores cuentos empieza así: "Una de las pocas personas que saben que aún existo es la señora M."

sábado, 14 de septiembre de 2013

Aquí y ahora


Paulette Petras tiene la costumbre de acabar todo lo que comienza a leer, excepto los libros que le producen una inflamación del esófago, como Aquí y ahora, las cartas de amor y odio al ajedrez de Paul Auster y J.M Coetzee.

sábado, 7 de septiembre de 2013

La soledad era esto



Paulette Petras siempre está dispuesta a recitarle a cualquiera su poética de la vida, su poesía de la existencia, pero al igual que Bartleby preferiría no hacerlo, pues "nadie puede conservar su soledad si no sabe hacerse odioso" (Cioran).